Sudán del Sur padece una grave escasez alimentaria

Roma, Italia.- El conflicto civil y las lluvias insuficientes han contribuido a un déficit de cereales en Sudán del Sur de 381 mil toneladas, 53 por ciento más que en 2015, con lo que se ha agravado la ya de por sí acusada escasez de alimentos, advirtieron hoy dos organismos de la ONU.

En ese país los precios de los cereales casi se han multiplicado por cinco desde comienzos del año pasado, lo que hace cada vez más difícil que la gente tenga alimentos suficientes para comer, según un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Esos organismos realizaron una misión conjunta de evaluación de los cultivos y la seguridad alimentaria y concluyeron que la crisis en Sudán del Sur se caracteriza por unos niveles alarmantes de hambre.

El informe resaltó que unos 5.8 millones de personas -casi la mitad de la población del país- viven en la incertidumbre sobre dónde obtendrán su próximo almuerzo, mientras que la tasa de inseguridad alimentaria grave ha alcanzado actualmente 12 por ciento, el doble del valor registrado hace un año.

“Sudán del Sur se enfrenta a una combinación letal de conflicto, dificultades económicas y escasez de lluvias. Todo ello junto está agravando un período de escasez que, mucho nos tememos, obligará a padecer hambre a más personas y aumentará la malnutrición”, advirtió Joyce Luma, director en el país del PMA.

“La inseguridad alimentaria se ha extendido a zonas que antes se consideraban relativamente estables, poniendo de manifiesto el efecto acumulativo del conflicto, la recesión económica y las perturbaciones meteorológicas”, afirmó por su parte Serge Tissot, representante de la FAO en Sudán del Sur.

Según el informe, el déficit de cereales en la nación africana obedece principalmente a unas precipitaciones desfavorables en zonas de los estados de Bahr el Ghazal y Equatoria, y a la interrupción de las actividades agrícolas a causa de la creciente inseguridad.

Dijo que las familias de Sudán del Sur se ven obligadas a hacer frente al incremento de los precios de los cereales, impulsados por la acusada devaluación de la moneda local y el aumento de los costes del transporte.

Además, las conexiones entre las zonas productoras de cereales –fundamentalmente en los estados de Equatoria y Bahr el Ghazal- y los principales mercados se han complicado debido al aumento de la inseguridad, a la proliferación de controles en las carreteras y a los desorbitados impuestos especiales con los que son gravados los transportistas comerciales.

“A pesar del gran potencial para la producción agrícola -más del 90 por ciento de las tierras de Sudán del Sur son cultivables- únicamente se cultivaba 4.5 ciento de la tierra disponible cuando el país obtuvo la independencia en 2011”, explicó Tissot.

El informe formuló una serie de recomendaciones de aplicación inmediata para combatir el hambre, incrementar la producción alimentaria nacional y reducir el déficit de alimentos en 2016 y el próximo año.

Indicó que la mejora inmediata de la seguridad en todo el país es la necesidad más urgente y que organismos como el PMA, la FAO y las organizaciones asociadas requieren acceso continuo y recursos suficientes para proporcionar alimentos específicos y ayuda para los medios de vida a las familias más vulnerables.

Asimismo, cuando proceda y, para hacer frente a las perturbaciones del mercado, será necesario facilitar ayuda -como semillas o herramientas- para que las comunidades puedan producir sus propios alimentos.

De acuerdo con el reporte, el acceso a alimentos ricos en micronutrientes y proteínas se podría mejorar repartiendo kits de pesca y utilizando bonos nutricionales canjeables por hortalizas, pescado y leche producidos localmente.

Otras recomendaciones son: respaldar la campaña agrícola de 2016, garantizando el acceso a los insumos agrícolas y pesqueros; reforzar las escuelas de campo para agricultores y pastores y ampliar las campañas veterinarias que tienen como objetivo mantener la salud del ganado.

Además, en las zonas afectadas por el conflicto, se requiere ayudar a restablecer los medios de vida siempre que sea posible, colaborando en la preparación del suelo y el acceso a los insumos.

En el marco de los Llamamientos Humanitarios de 2016, la FAO solicitó 45 millones de dólares para proporcionar semillas, herramientas y otros insumos a 2.8 millones de personas con los que producir alimentos y mantener la salud de su ganado, y fortalecer los esfuerzos del Gobierno para mejorar la seguridad alimentaria.

El actual déficit de financiación para cumplir con este objetivo es de más de 16 millones de dólares, dijo la FAO.

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